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Juntas pueden vencer al Cancer Cervical

Juntas pueden vencer al Cáncer Cervical.

Es el único Cáncer 100 % prevenible y una vacuna puede hacer la diferencia.

Cada año cerca de 15,000 mujeres son diagnosticadas con cáncer cervical en Estados Unidos y se calcula que unas 4,100 mueren a causa de la enfermedad.

La buena noticia es que éste es el único cáncer con una causa conocida: los Virus del Papiloma Humano (VPH), por lo que se considera en un 100 por ciento prevenible con las herramientas disponibles hoy en día.

El llamado a tomar conciencia de la enfermedad cobra fuerza en enero, el Mes de la Prevención del Cáncer Cervical.

Los VPH son infecciones trasmitidas sexualmente extremadamente comunes. Existen más de 100 tipos de VPH, de los cuales unos 30 se contagian por contacto sexual.

La mayoría de las personas infectadas por el VPH no presentan síntomas o problemas de salud. Pero, en ocasiones, ciertos tipos del VPH pueden causar verrugas genitales en hombres y mujeres. Otros tipos del VPH pueden causar cambios en las células del cuello uterino y degenerar en cáncer.

''En casi un 90 por ciento de los casos, las defensas del cuerpo eliminan la infección y resultan inofensivas'', destaca el ginecólogo Carlos A García, quien tiene su consulta en el Mercy Hospital,

''El riesgo [de desarrollar cáncer] está en la persistencia con que se presenta el virus. En esos casos hay que repetir con más frecuencia las pruebas que lo detectan, según el criterio del médico'', agrega el especialista.

En algunos casos, el VPH se llega a detectar con sólo el examen Papanicolaou; sin embargo, esta prueba tiene un margen de error del 15 al 49 por ciento según el tiempo en que se realiza.

''Se identifica con mayor certeza en mujeres mayores de 30 años con una combinación de pruebas, la del Papanicolaou más la del VPH'', dice el ginecólogo.

Estas pruebas son cubiertas por la mayoría de los seguros médicos y se pueden hacer con una misma muestra de células. No todos los doctores practican rutinariamente la prueba, por lo que los especialistas consideran importante pedirla.

Para el VPH no existe un tratamiento determinado, aunque por lo general un sistema inmune saludable puede combatirlo en forma natural. Con lo que sí cuenta la ciencia es con tratamientos contra las enfermedades causadas por el VPH.

Sabido es que en el caso del cáncer de cuello uterino se puede tratar más fácilmente si se diagnostica en su etapa inicial. Las mujeres que se someten a pruebas de Papanicolaou periódicas y hacen el seguimiento adecuado pueden identificar problemas antes de que aparezca la enfermedad.

Otra manera de prevenir el cáncer cervical con la que se cuenta en la actualidad es una vacuna contra cuatro de los tipos de virus VPH que causan la mayoría de los cánceres de cuello uterino y las verrugas genitales.

Se recomienda que la vacuna se administre a niñas y mujeres entre los 13 y los 26 años de edad. Preferiblemente antes de tener el primer contacto sexual.

Sin embargo, aún existe controversia sobre el uso de esta vacuna, e incluso algunos expertos han recomendado mayor investigación.

Se argumenta que la vacuna sólo provee protección contra cuatro de los tipos más comunes de HPV que pueden derivar en verrugas y cáncer cervical.

Estos cuatro tipos de HPV corresponden al 70 por ciento de los cánceres cervicales y deja al resto todavía en riesgo.

Otros opositores argumentan contra su necesidad, toda vez que muchas de las infecciones del VPH ocurren sin síntomas y las elimina el cuerpo por sí solo.

Igualmente, hay quienes cuestionan su seguridad y mencionan casos reportados al U.S. Vaccine Adverse Events Reporting System (VAERS), entre los que se mencionan reacciones adversas que van desde los síntomas de un flu hasta convulsiones, formación de coágulos en la sangre y problemas cardíacos, entre otros.

De otro lado, se desconoce aún a ciencia cierta si con los años se debe reforzar la vacuna.

''Todas las medicinas, incluso un Tylenol, puede tener un efecto secundario, todo depende del organismo de cada persona'', comenta el ginecólogo García.

''En mi consulta, el mayor temor de las madres es que al vacunar a sus hijas sea como una especie de permiso para que empiecen a tener relaciones sexuales'', indica.

Para el especialista, lo importante es que las mujeres estén informadas de los riesgos y de las opciones que tienen para prevenir el cáncer cervical.